En la fabricación de vidrio, las condiciones extremas de temperatura y corrosión representan uno de los mayores desafíos para mantener una operación eficiente y continua. Los ladrillos refractarios tradicionales suelen fallar antes de lo esperado, causando paradas no planificadas que impactan directamente en la productividad y los costos operativos.
El ladrillo fundido α-β alúmina TY-M está fabricado con óxido de aluminio de alta pureza (≥99%) y sometido a un proceso de fusión a 2000 °C. Este método crea una microestructura compuesta por cristales α-β corindón altamente densos, lo que le confiere una resistencia excepcional a temperaturas hasta 1350 °C — especialmente frente a la acción del sosa y otros agentes alcalinos presentes en el vidrio fundido.
Estudios realizados en plantas de vidrio en España y México muestran que, tras la implementación del TY-M, la vida útil del ladrillo aumentó entre un 40% y un 60% comparado con materiales convencionales. En una planta de vidrio plano en Valencia, el tiempo medio entre reemplazos pasó de 18 meses a 26 meses, reduciendo significativamente el tiempo muerto de producción.
La reducción en frecuencia de cambio no solo mejora la continuidad operativa, sino que también minimiza la contaminación del vidrio líquido. Gracias a su composición química controlada, el TY-M evita la formación de burbujas y defectos superficiales en el producto final. En una prueba realizada por un cliente en Argentina, se observó una disminución del 35% en el número de defectos visuales reportados por los clientes finales.
Además, la baja tasa de desgaste permite optimizar el mantenimiento preventivo. Una empresa en Colombia informó que sus costos de mantenimiento anual cayeron un 27%, mientras que la eficiencia general de la línea subió un 12% durante el primer año de uso.
"Desde que usamos el TY-M, no hemos tenido paradas programadas por desgaste en más de 18 meses. Es como si hubiéramos invertido en una nueva generación de refrescadores de línea." — María López, Ingeniera de Procesos, Vidrieras Andinas S.A., Bogotá
Si tu objetivo es reducir costos operativos, mejorar la calidad del vidrio y asegurar una producción estable a largo plazo, el ladrillo fundido α-β alúmina TY-M es la solución técnica y económica que estás buscando. No se trata solo de un material refractario: es una inversión estratégica en eficiencia y competitividad global.
No esperes a que una parada no planificada te obligue a actuar. Mejora tu cadena de valor hoy mismo con tecnología probada por líderes del sector.